Reflexiones sobre la agricultura urbana



El vínculo que desde el origen de las civilizaciones ha existido entre ciudad y agricultura, ha experimentado transformaciones importantes a lo largo del tiempo, siendo la más trascendental, aquella ocurrida en el siglo XVIII, en los comienzos de la revolución industrial, donde, a través de los principios económicos convencionales, se comienzan a transmitir ideales de progreso y desarrollo,  interpretados como una forma de pasar de lo atrasado a lo moderno, de lo rural a lo urbano, del huerto familiar a la agricultura industrializada.  La agricultura queda relegada de la ciudad a un espacio residual de ésta.  La visión de los huertos familiares queda vinculada a los suburbios de las grandes ciudades europeas, como asentamientos populares que gestionan el territorio como una forma de agricultura de subsistencia, mientras que el resto de las grandes zonas agrícolas, se observan como un terreno satisfactor de necesidades de las ciudades.

Sin embargo, esta desvinculación entre ciudad y agricultura, genera un creciente deterioro y grandes conflictos sociales, producto del empobrecimiento de los suelos productivos y el aumento de la migración hacia la ciudad y como consecuencia de ésto, el aumento de los niveles de pobreza,  ya que los habitantes dejan atrás su autosuficiencia,  para comenzar a depender del intercambio económico para subsistir, cambiando las actividades productivas por las actividades de servicios a la industria y el comercio principalmente.

Desde hace algunos años la forma de entender el paisaje rural ha dejado de ser vista como un residuo de lo urbano, sino mas bien se pretende que vuelva a tener un rol significativo dentro de la ciudad.  Junto a estos cambios de pensamiento, lo ideales de los habitantes de las ciudades también van cambiando, y la idea de desarrollo apunta a la equidad, y a valorizar la importancia de la biodiversidad tanto en las zonas de grandes terrenos de producción agrícola, como  dentro de las ciudades, que vuelven a ganar suelo productivo y complejidad de ecosistemas. El habitante de la ciudad, requiere satisfacer ciertas necesidades vinculadas con el ser, y dentro de éstas, aspira al reencuentro con la naturaleza perdida en la ciudad, entendiéndola como el espacio de biodiversidad en que el hombre manipula las condiciones físicas preexistentes para acondicionar su espacio a sus requerimientos.

El huerto urbano hoy es utilizado en diversas ciudades de Europa, como una opción que permite enfrentar problemas no solo de abastecimiento individual para la subsistencia, sino que se plantea como una opción social _ como es el caso de los huertos urbanos gestionados por adultos mayores_.  Favorecen la sociabilización entre las personas, convirtiéndose en lugar de encuentro, por lo tanto en espacio público.  En ciudades pequeñas, el huerto urbano es el jardín de la casa.  Se optimizan los cultivos para el consumo familiar y se evita con ello la degradación de los suelos.  Los huertos urbanos individuales o colectivos, al requerir la atención constante de los habitantes sobre éste, favorecen el sentido de arraigo y pertenencia.

Huerto Urbano comunitario, Basel, Suiza.

Huerto urbano particular, Banyoles, Cataluña.

Frente a los ideales de insertar el paisaje rural en el medio urbano, Luis Octavio Da Silva, presenta en la revista Bifurcaciones, un artículo titulado Agricultura, utopías y prácticas urbanas donde realiza un repaso sobre la agricultura urbana, y los jardines, analizando el vínculo con ciertos significados y simbolismos que definen ideales de ciudad, como  el punto de encuentro de las prácticas políticas, culturales y económicas en un ambiente que represente a la naturaleza perdida.  Podemos reflexionar sobre el jardín de aspecto continuo, lineal y homogéneo que evoca paisajes del norte de Europa e Inglaterra, desde el ámbito de la contemplación del paisaje, como “el jardín del edén”, que puede y debe coexistir con el jardín productivo, el cual se aproxima al paisaje rural y la agricultura.  Ambos son paisajes manipulados, y ambos aspiran al encuentro biológico del hombre y su entorno, como satisfactores distintas necesidades y aspiraciones humanas. Claro está, uno contrastando con el otro en términos de eficiencia de recursos.

Jardín productivo y Jardín de contemplación. Uno para generar recursos y el otro para consumirlos.

Referencias:

DA SILVA, Luis Octavio (2009). “Agricultura, utopías y prácticas urbanas”. En  bifurcaciones [online]. núm. 9. World Wide Web document, URL: <http://www.bifurcaciones.cl/009/DaSilva.htm&gt;. ISSN 0718-1132:

http://www.bifurcaciones.cl/009/DaSilva.htm

PEREZ, Edelmira.  Hacia una nueva visión de lo rural. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. 2001. ISBN: 950-9231-58-4, disponible en:

http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/rural/perez.pdf

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Un pensamiento en “Reflexiones sobre la agricultura urbana

  1. raonspubliques

    me gusta este tema, ahora con asfe tenemos un proyecto entre manos de huertos urbanos, con el que ganamos el fad dentro de racons públics…un tema muy interesante a trabajar

    un saludo Rosa, y espero vernos pronto en alguna reunión improvisada XD

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