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El Desierto y el Oasis en la ciudad contemporánea


Con motivo de una participación en un Congreso para mostrar la importancia de que las instituciones gubernamentales, la sociedad en general y las generaciones herederas de conocimiento ancestral, reconozcan la importancia de las técnicas tradicionales en el conocimiento sobre sustentabilidad, recupero mi primer artículo publicado, para la una Trienal en Venezuela, escrito en conjunto con mi Director de Tesis, donde definimos EL Oasis como modelo Técnico para el aprendizaje sobre sustentabilidad en el el territorio.  De ahí aparece este extracto como palabras finales:

“Normalmente vemos el desierto y sus oasis como un lugar exótico, totalmente ajeno a nuestra realidad. Sin embargo, como indica Laureano (1995) el problema debe ser visto de manera inversa, entendiendo que los oasis surgen como una respuesta a una creciente desertificación, que fue absorbiendo la tierra fértil existente. Solo después de la destrucción de un ecosistema, y la limitación de los recursos, pudo surgir el ingenio técnico para gestionar un paisaje con características sumamente restrictivas para el habitar. Entendiendo que producto de los grandes cambios climáticos que enfrentamos hoy, cada día el gigante desierto se acerca a nuestro hábitat, por lo cual, los conocimientos de quienes ya lo enfrentaron serán las herramientas que nos permitan desarrollar adecuadas estrategias para mantener la habitabilidad en el tiempo, con una disponibilidad de recursos considerablemente reducida respecto de lo que hemos dispuesto en los últimos 150 años”.

El articulo completo se encuentra en el siguiente LA CONSTRUCCIÓN DE LA HABITABILIDAD Y EL PAISAJE EN LOS OASIS DEL DESIERTO DE ATACAMA.

San Pedro de Atacama. RChJ, 2009

muro de tierra soportando a un árbol. San Pedro de Atacama. RChJ, 2009

San Pedro de Atacama, RChJ, 2009

Un muro de tierra aportando con sombra en el Paisaje del desierto. San Pedro de Atacama. RChJ, 2009

Dia Internacional de los Humedales: bofedales


El 02 de febrero de 1971, en la Ciudad iraní de Ramsar, se firmó la Convención de los Humedales. Es un acuerdo intergubernamental donde todos los paises miembros de la Convención se comprometen a mantener las características ecológicas de los Humedales de interés internacional, además de planificar el uso racional de todos los humedales locales ubicados en cada territorio.  Se incluyen en la definición de humedales para este acuerdo, los pantanos y marismas, lagos y ríos, pastizales húmedos y turberas, oasis, estuarios, deltas y bajos de marea, zonas marinas próximas a las costas, manglares y arrecifes de coral, así como sitios artificiales como estanques piscícolas, arrozales, embalses y salinas.

Los humedales son ecosistemas particulares, esenciales para la existencia de la habitabilidad, siempre han estado ahí, aportando con sus servicios para que el ser humano pueda utilizar los recursos y habitar los lugares.  Están tan presentes, que hasta se pierde la conciencia del valor que tienen y de las precauciones necesarias a tomar, para que su existencia perdure en el tiempo.  Los humedales, entre muchos servicios que prestan, actúan como reguladores del ciclo hídrico,  y son un espacio amplio para la biodiversidad . Permiten controlar las innundaciones, y reestablecer los niveles de aguas subterráneas, alimentando los acuíferos, y actúan como depuradores de las aguas, reteniendo y exportando sedimentos y nutrientes.

Las fotografías muestran el Parque Nacional Lauca, ubicado en Chile, en la Región de Arica y Parinacota, a unos 4000 mt de altura.

La convención de Ramsar actualmente ha definido 160 lugares del mundo como Humedales de importancia internacional.  En la lista de los lugares, Chile figura con 12 Humedales, localizados principalmente en el norte grande de Chile.

CHILE / CHILI (12 Ramsar Sites, 358,989 hectares)
* Bahía Lomas
* Carlos Anwandter Sanctuary
* Humedal el Yali
* Complejo Lacustre Laguna del Negro Francisco y Laguna Santa Rosa
* Parque Andino Juncal
* Salar de Aguas Calientes IV
* Salar de Pujsa
* Salar de Surire
* Salar de Tara
* Salar del Huasco
* Santuario de la Naturaleza Laguna Conchalí
* Sistema hidrológico de Soncor del Salar de Atacama

mas información:

http://www.ramsar.org/pdf/sitelist.pdf

http://www.ramsar.org/

HUMEDALES para habitar en las alturas


Un frágil ecosistema complejo que depende del agua, la materia orgánica, la vegetación existente, el clima entre otros factores.

El continente sudamericano es atravesado de Norte a Sur por la denominada Ecoregión Andina, que se forma por la presencia de la Cordillera de Los Andes.  En 7200 km de recorrido por 7 países,  superficie de unas 200 millones de hectáreas cuenta con unos 30 millones de habitantes.  La riqueza biofísica presente es producto de milones de años de evolución de culturas humanas que se adaptaron al entorno local, descubriendo, utilizando y modificando los recursos bióticos existentes. Muchos lugares que hoy parecen naturales, llevan la marca de milenios de habitabilidad humana, expresados en cultivos y recolección de los recursos.  La biodiversidad, fue modelada, además por la domesticación e hibridación de variedades de cultivos y  la crianza de animales.

En esta ecoregión, se ubican los humedales, (vegas y bofedales), que constituyen la base de la vida humana en altura, por lo cual poseen un alto valor ecológico, social y cultural. Son un frágil ecosistema, que para existir, depende de la acumulación de humedad propia de las cuencas altiplánicas, lo cual genera una capa verde, que sirve de alimento al ganado andino, compuesto fundamentalmente de camélidos, domésticos como la  llama y la alpaca, y silvestres, como  el guanaco y la vicuña.  Estos, a su vez, aportan con la materia orgánica los  nutrientes necesarios para conservar la vegetación.  Por su alto valor biológico e hidrológico; son el hábitat para numerosas especies vegetales y animales, (algunas endémicas) y funcionan como reguladores del flujo hídrico al retener agua en la época húmeda y liberarla en la época seca.

En Chile, los bofedales forman parte del Sistema del Altiplano, en el lado Este de la Cordillera de los Andes, desde aproximadamente los 24º de latitud sur, hacia el norte, con altura variable entre los 3500 y 4000 msnm. La subdivisión natural de la cuenca altiplánica, genera cuencas cerradas que vierten sus aguas, originando ríos.  Algunas depresiones drenan sus aguas, tanto en forma superficial como subterránea hacia los distintos salares (Huasco, Coposa, Surire, entre otros).  A modo de ejemplo, el drenaje del sistema lacustre Chungará-Cotacotani, da origen al Bofedal de Parinacota, y posteriormente al Río Lauca.

 

 

 

 

 

La ciudad y sus altas demandas de agua para el consumo urbano, para la agricultura tecnificada, y las demandas de las empresas mineras, han demostrado la condición finita del recurso,  cuya consecuencia mas grave, es el desecamiento de las vegas y bofedales, y producto de ésto, la degradación de todos los suelos productivos. Los habitantes de las ciudades no siempre tienen conciencia de que para que un recurso llegue a sus manos, ha sido necesario movilizar una larga cadena de recursos hasta obtener el producto final.  Los bofedales afectan a situaciones urbanas que ocurren incluso a 400 km de distancia. Y a una escala global, inciden en la disponibilidad de agua para todos los habitantes.

El volcán Parinacota de fondo.

 

El factor que con mayor rapidez afectó a este desecamiento, fue el  Código de Aguas de 1981 que cambió radicalmente el sistema de derechos de aprovechamiento de aguas previamente existente en Chile, fortaleciendo la propiedad privada de ellos.  El impacto de este Código fue extremadamente negativo para los humedales andinos  cuyo hábitat y entorno fueron afectados. Comenzaron a secarse con la consecuente pérdida de recursos naturales -flora y fauna silvestre- y daño a los derechos ancestrales a los recursos naturales de las comunidades indígenas, debido a la obtención y explotación de derechos de agua por parte de otros usos no agrícolas que están poniendo en riesgo la sustentabilidad y la sobrevivencia de esos grupos.

En 1992 el Código de Aguas fue modificado incorporando protección y conservación de los humedales del altiplano de las regiones de Tarapacá y Antofagasta, mediante la prohibición de explotar y explorar los recursos subterráneos ya que estos constituyen una fuente importante de alimentación.
En las últimas cuatro décadas a nivel mundial se ha venido trabajando en la protección de los humedales. En el año 1971 se firmó en la ciudad de Ramsar, Irán, la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, conocida como la Convención Ramsar, la cual fue ratificada por Chile en 1984. Dicha Convención se estableció debido a la evidente interdependencia entre el hombre y su medio ambiente, además de las funciones ecológicas fundamentales de los humedales como reguladores de los regímenes hidrológicos y como hábitat de flora y fauna característica. También se consideró que éstos constituyen un recurso de gran valor económico, cultural, científico y recreativo, cuya pérdida sería irreparable.
Fuentes:
– Castro, Milka.  El campesinado altoandino del norte de Chile. en   “El altiplano, ciencia y conciencia de Los Andes” .
– Perfiles transversales: Geografía de Chile. Instituto Geográfico militar, tomo I, Geografía I Región de Tarapacá. (1985)
– Fotografías : © Rosa Chandia Jaure, viaje a terreno noviembre de 2009. Colaboración de Felipe Lazo Mella.
Anexo:
Una muestra  audiovisual de la flora y fauna que se perderá de no asumir la protección de los humedales.